Moca celebra con fervor el Día Nacional de la Juventud con masiva Eucaristía
febrero 4, 2026
Moca,29/01/26.
En un ambiente de alegría y compromiso cristiano, cientos de jóvenes pertenecientes a los oratorios salesianos de Moca, Santiago (IPISA) y Santo Domingo se congregaron para celebrar la tradicional Misa de la Juventud, en honor a San Juan Bosco.
La celebración cobra un significado especial cada 31 de enero, fecha declarada por el Congreso Nacional desde 1993 como el Día Nacional de la Juventud, reconociendo el legado del «Padre y Maestro de la Juventud».
La solemne Eucaristía tuvo lugar en la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús y fue presidida por su párroco, el Reverendo Padre Jorge Santiago. La ceremonia contó con la cooficiación de los sacerdotes salesianos Carlos Patiño y Williams Batista, quienes destacaron en sus mensajes la importancia de seguir el modelo de Don Bosco en la formación de «buenos cristianos y honrados ciudadanos».
Los jóvenes de los distintos centros juveniles y escuelas técnicas salesianas llenaron el templo, manifestando a través de cantos y oraciones el dinamismo que caracteriza a la familia salesiana en el país.
El evento contó con una notable representación de las autoridades de la provincia y el municipio, reafirmando la importancia social de esta celebración. Entre los asistentes se destacaron: La gobernadora provincial, Patricia Muñoz; el alcalde de Moca, Miguel Guarocuya Cabral; y el ex diputado Carlos Alberto Amarante, el prof. Carlos Castillo.
Los regidores Miguel Ángel Zapata, Alvin García y Adolfo Álvarez, los altos mandos de la Policía Nacional, la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (DIGESETT) y el Ejército Nacional.
Esta nutrida asistencia de los cuerpos de seguridad y las autoridades locales subraya el reconocimiento de la sociedad mocana a la labor preventiva y educativa que realizan los oratorios salesianos en favor de la juventud dominicana.
Al cierre de la misa, los jóvenes participantes reafirmaron su compromiso de ser agentes de cambio en sus comunidades, manteniendo viva la llama del sistema preventivo salesiano en un mundo que demanda esperanza y valores éticos.