junio 26, 2026
Moca,09 de junio de 2026.
En un ambiente de profunda fe, civismo e historia, la comunidad católica y las principales autoridades de este municipio se dieron cita para conmemorar el 70 aniversario de la consagración del actual santuario del Sagrado Corazón de Jesús, una de las joyas arquitectónicas y espirituales más emblemáticas de la República Dominicana.
La solemne eucaristía concelebrada fue encabezada por el destacado obispo mocano de Palm Beach, Monseñor Manuel de Jesús Rodríguez, quien en su homilía resaltó el valor histórico y el impacto espiritual que ha tenido este templo en la formación de sucesivas generaciones de mocanos, consolidándose como un faro de fe y cultura.
Un emotivo retorno: El descanso eterno del Padre Flores
El momento de mayor emotividad de la ceremonia se vivió con la recepción e inhumación de las cenizas del recordado y querido Padre Flores. Sus restos fueron depositados formalmente en el mismo Templo del Sagrado Corazón de Jesús, cumpliendo así el significativo deseo de que el emblemático sacerdote descanse eternamente en la iglesia a la que dedicó tanto esfuerzo construir, y sirvió con dinamismo y guía pastoral.
El acto religioso contó con una destacada presencia de personalidades de la vida pública y comunitaria. Entre los asistentes de honor estuvo el Alcalde del Municipio de Moca, Miguel Guarocuya Cabral, quien reafirmó el compromiso de la municipalidad con la preservación del patrimonio histórico y religioso de la ciudad.
De igual manera, acompañó en primera fila doña Dulce Señora, madre de Monseñor Rodríguez, en un gesto que llenó de calidez familiar la celebración.
En el ámbito de la seguridad y el orden público, el Coronel de la Policía Nacional, Emmanuel Pérez Polanco, Director Regional, estuvo presente acompañando formalmente al Alcalde, junto a delegaciones de invitados especiales y cientos de feligreses que abarrotaron el templo para ser testigos de este hito histórico y rendir tributo a la memoria del Padre Flores.
Con esta conmemoración, Moca no solo celebra siete décadas de esplendor de su imponente santuario.